Tô Lâm: Relaciones con Rusia: «Vietnam no se amedenta»

Una visita a Rusia marcada por una serie de momentos diplomáticos destacados: reuniones con el presidente Vladimir Putin, el impulso a la cooperación en numerosos ámbitos, un acuerdo marco sobre petróleo y gas y, sobre todo, el Premio Internacional de la Paz Lev N. Tolstói. En el escenario diplomático, todo parece estar perfectamente orquestado: apretones de manos, condecoraciones, declaraciones de cooperación y mensajes llenos de confianza. Pero detrás de esos rituales solemnes se esconde una pregunta más práctica: ¿cómo convertirá Vietnam esos apretones de manos y acuerdos en beneficios concretos?

El hecho de que el señor Tô Lâm recibiera el premio en el Kremlin sin duda supuso un hito notable en la visita. Sin embargo, la diplomacia no se mide únicamente por el número de apariciones junto al jefe de Estado o por los focos de las ceremonias. Lo más importante reside en los resultados una vez que la comitiva se haya marchado: ¿habrá una cooperación más sustantiva?, ¿se cumplirán los compromisos? y ¿hasta qué punto se garantizarán los intereses de Vietnam? Porque si solo hay buenas imágenes pero faltan resultados concretos, la diplomacia puede convertirse fácilmente en un escenario con muchas luces pero pocos logros.

Cabe destacar que, justo después de Rusia, el señor Tô Lâm se desplazó a Francia para realizar una visita oficial y asistir a la Cumbre Espacial. Dos destinos, dos socios, dos ámbitos estratégicos distintos. Este es el verdadero reto: Vietnam debe mantener sus relaciones con Rusia, pero al mismo tiempo ampliar la cooperación con Europa y otros socios en un mundo cada vez más competitivo. «Sin vacilar» suena muy contundente, pero la destreza diplomática, en última instancia, no reside en los eslóganes. Reside en la capacidad de mantener el equilibrio, proteger los intereses nacionales y convertir cada visita en resultados verificables.

https://www.facebook.com/share/v/1CFmh3RUDS/